Header Ads

 photo banner premios.png

LAMC: DE CARA A LAS VERDADES DE LA INDUSTRIA


Nuestra visita a LAMC (Latin American Music Conference) nos dejó enseñanzas y algunos vacíos respecto al momento actual de la música latinoamericana. El evento que celebraba sus diecisiete años recordó mucho a los que hoy en día se realizan en Bogotá en donde se organizan ponencias y charlas que sirven más para darle exposición a la vida de los panelistas que para que los asistentes tengan una interacción con ellos. Esto es generalizado en el mundo, siempre hemos pensado que sería muy enriquecedor que la audiencia llene de preguntas a los panelistas y se entable una especie de debate o charla entre lado y lado, es la mejor forma en que las dos partes aprendan pero al parecer el modelo de “clase magistral” es el que mejor funciona en este tipo de encuentros.

LAMC es un evento que tomó notoriedad en Latinoamérica hace unos años y que se realiza anualmente en la ciudad de Nueva York, además de las conferencias organizan algunos showcases en el tradicional Summer Stage de Central Park y en un par de venues de la ciudad, recuerden que es una conferencia de “Música” y no de algún género en especial.

LAMC trata de la industria musical, no de la escena, no de las bandas y esto es importante saberlo porque en Los Estados Unidos la música es una industria, es enorme, millonaria y todo se mueve de acuerdo al mercado, lo que mande en el mercado manda en la escena, poca importancia tienen la pasión, el feeling o el universo que cada artista tenga en su cabeza y son precisamente ellos, los artistas, lo que más asiste en busca de algún consejo o algún contacto para que su proyecto pueda ver la luz.

Los paneles que se realizaron tocaban precisamente temas sobre cómo hacerse notorio en la industria y como conseguir fondos en Internet para después poder hacer giras y viajar. Al contrario de lo que sucede en muchos países de suramerica y centroamerica, en Estados Unidos tienen algunas cosas claras que nos cuesta a nosotros comprender, por ejemplo la cuestión de los géneros musicales que hemos discutido tanto últimamente, la cuestión del dinero, es decir, los panelistas hablan sin piedad y de manera descarnada de la situación actual en donde el músico debe costearse toda su carrera y formar un público para tal vez lograr vivir de su música y no fritando el lema “Soy músico y no toco gratis porque estoy tocado por la razón divina y levito en mi hermosura y mi talento” que está tan de moda. Estas rabietas ya han sido superadas en el nuevo paisaje musical y se están buscando formas de reconstruir y de retomar el territorio perdido, la industria de la música ha sido una de las más golpeadas por el nacimiento de nuevas tecnologías pero con los servicios de streaming, la venta de mercancía diferente a los discos y el resurgimiento de los conciertos en gran formato se ha logrado conquistar un pequeño pedazo de la vieja gloria en la que la música era la reina del negocio del entretenimiento.

Ahora, de ahí en adelante, la conferencia tiene un tinte bastante corporativo, nosotros en Latinoamérica somos afortunados de conservar aun la pasión por lo que hacemos y de poder discutir, pelear, trabajar y crear, porque la frialdad del negocio muchas veces convierte al artista en un ser rutinario que puede ser desechado cuando ya no venda camisetas, boletos o descargas. Por eso pudimos ver a un Carlos Vives exasperado y exaltado cuando le preguntamos porque definía su música como “Rock de mi pueblo” si lo que él hacía era folclor y como explicación obtuvimos una historia de vida en donde se hizo notorio el esfuerzo de haber sido rockero y de experimentar con otros caminos para convertirse en el estandarte de lo que ahora se conoce como Tropi-Pop, cosa que a él no le molesta porque como lo dijo en pablaras textuales “Fue lo que a la gente le gustó y la gente es la que manda”.

En la música popular hay dos caminos, el primero, te sientas a esperar a que el milagro se realice, es decir, que alguien descubra tu talento único y te lleve a grabar discos y viajar en yates o, trabajas duro moliéndote el lomo para poder vivir de esto, inviertes todo lo que tienes y pierdes hasta ver si algún día logras tu objetivo.

Antes de la conferencia en New York, estuvimos ensayando en unas salas de ensayo en New Jersey que cobran 25 dólares la hora (Hablamos de cuando en Colombia los músicos sufren porque la hora vale 3 dólares), al final arregle por 40 todo el tiempo que quisiera. Estas salas un estudio le pertenecen a reconocidas figuras del rock latinoamericano, una de ellas es Laz de Il Nino. Estando allá preguntamos si él ya lo “había logrado”, es decir si ya había conquistado el sueño de vivir de hacer rock, de tocar por el mundo, de estar tranquilo, ya que Il Nino es una banda bastante notoria en algunos países. Su respuesta fue escueta y corta: “Uno trabaja ocho o siete meses del año viajando y tocando por todos lados, vendiendo mercancía y participando en conciertos y festivales para poder vivir el resto del año con las ganancias y esto se repite. Si un año no lo haces hay que buscar otra forma de vivir”.

LAMC es un evento pequeño, muy pequeño si lo comparamos por ejemplo con todas las actividades que realizamos año tras año en los premios Subterranica o en El Monster del Rock, o microscópico si se compara con los encuentros de negocios de Rock al Parque o Bomm, pero aún conserva la importancia de su nombre construido durante años. Tal vez, para los músicos locales que residen en los EE.UU. ya no sea tan conocido pero sin duda lo es en el resto de paises, entre los más o menos cincuenta asistente a las charlas encontramos antiguos y nuevos amigos de países como El Salvador, Uruguay, México y muchos nuevos residentes en el país norteamericano.

Lo que más motiva entonces es ver cómo estamos haciendo las cosas bien en nuestra área que es el rock, ahí hemos venido viendo un crecimiento importante en las escenas, sobre todo en las de ritmos más duros como el Metal y el Punk en donde ya hay circuitos fuertes no solo en Latinoamérica sino en Europa en donde los latinos nos estamos moviendo duro. Una de las conclusiones de la conferencia cuando discutimos sobre el estado del rock en la actualidad es que el movimiento está cambiando, reencontrándose y reconstruyéndose y que, como la música es cíclica es posible que vuelva a tener un momento importante.

Dentro de los paneles conformados por algunos miembros notables de la comunidad musical latinoamericana se habló sobre todo de cómo las bandas pueden conseguir fondos para poder girar y desenvolverse de manera autónoma, un tema que en Latinoamérica, sobretodo en Colombia venimos tratando desde inicios de siglo bajo el nombre de “Autogestión”. Hoy muy conocido por la sigla DIY (Do It Yourself) y que casi todos los músicos han tomado como referencia para llevar sus carreras. Aterrizando de golpe a todos los que escuchaban al hacerles ver que el panorama actual no está para superestrellas sino para músicos trabajadores que estén dispuestos a intentar e invertir todo para lograr su camino en el negocio, claro, si lo que usted quiere es vivir de la música, si no, con tocar en la casa está bien y de vez en cuando en un bar. 

Una experiencia más dentro de los esfuerzos para comprender mejor este mundo del arte que siempre y afortunadamente está en contraste, en donde reiteramos que el ritmo del mundo ha cambiado y ahora es vertiginoso y mucho más difícil, pero que conserva la misma esperanza a de triunfó gracias a las nuevas tecnologías y modelos de negocio que se han creado.
Fundacion L.A.Rock 2016. Con la tecnología de Blogger.