Header Ads

important

LA APOLOGÍA DE LOS APÓSTOLES


Organizar un festival o un concierto de rock independiente no es tan fácil como recibir millones del estado y hacer llamadas telefónicas, se requiere un grado de paciencia y producción impresionante, no cualquiera puede llevar a feliz término eventos de gran magnitud y mucho menos sin dinero o sin un equipo considerable de profesionales. Sin embargo, en Colombia, existe un pequeño grupo de personas que aún cree en el rock nacional y sigue invirtiendo su tiempo, dinero y pasión en apoyar la escena local, aun cuando lo único que re recibe a cambio son enemigos, deudas e insultos por parte de bandas y público. 

Acaba de terminar Pégate al Parche, una convención de músicos sin igual en Colombia que trajo a figuras tan importantes como Derek Roddy o los maestros del Collective School of Music de New York y la respuesta del público de nuevo fue algo tibia. El evento, de clase y categoría mundial fue un éxito, pero convocó a unos pocos estudiantes y académicos y uno que otro fan del jazz y el rock.
Colombia ya no es un país rockero, la última edición del festival Rock al Parque lo ratificó. El público y las bandas están acostumbrados a que en el rock nacional todo es gratis, nada se paga y no ven el esfuerzo que tiene que hacerse para colocar una sola banda en un escenario y más cuando estas bandas solo producen perdidas, porque seamos claros, Rock al Parque es una ilusión, las bandas tocan en frente de miles de personas que van a un festival gratis, no a verlos a ellos, y cuando llegan al bar o a un espacio que no es financiado con dinero del distrito nadie llega a verlos, son muy pocas las bandas autosostenibles de rock colombiano.

El púbico Colombiano por influencia de los medios de comunicación confundió entonces el arte con el entretenimiento, y no es que el arte no sea entretenimiento, claro que lo es, pero en esta patria fácil, el entretenimiento no necesita del arte solo de la farándula y esto llena los espacios en los noticieros y los medios, los únicos interesados y suficientemente valientes en seguir apoyando un área estéril como el rock en Colombia son medios alternativos y colectivos culturales como Bogotá Ciudad Rock, La Escena Rock, Re buena Onda Producciones, Martín Morales o bares como Jackass y Bbar. Hemos perdido en la escena a muchos agentes valiosos que, cansados de tanto insulto, tanto comentario destructor, se retiró hacia otras músicas. Las bandas de rock en Colombia tampoco (en su gran mayoría) han entendido como funciona esto del “music business” y aún están esperando que un productor los llame a grabar un disco en un yate o que el bar les coloque el público que ellos deben construir.

Y entonces duele recibir comentarios degradantes y ofensivos en las redes por parte de los que solo se dedican a criticar, a destruir pero que no hacen absolutamente nada por el rock nacional. En nuestro caso hacemos esfuerzos inimaginables para llevar a cabo los proyectos solo porque nos gusta, el rock colombiano solo deja vacíos, deudas, enemigos y algunas buenas experiencias.

Esta es una apología a esos “apóstoles del rock” porque obviamente en Subterránica sabemos lo que significa ser un agente de rock en Colombia y un llamado al público y a los músicos a pensar en aquel viejo y conocido refrán: “Nadie sabe lo que tiene, hasta que lo pierde”. Porque cuando en Colombia queden únicamente los espacios gratuitos financiados por el distrito o los gobiernos locales y los encuentros de Cámaras de comercio que siempre colocan y apoyan a los mismos es cuando los cientos de músicos que han podido tener espacios de difusión, reconocimiento y expresión gracias a los agentes independientes, van a dejar de insultarlos y darse cuenta de la titánica labor que hacían.
Entre todos podemos construir una escena del rock nuevamente, pero solo con unión, el ego no hace música.

Fundacion L.A.Rock 2016. Con la tecnología de Blogger.