Header Ads

banner_premios_usa

¿DEBE UNA BANDA PAGAR O VENDER BOLETOS PARA PRESENTARSE EN UN EVENTO?


Depende. La idea es esclarecer y llegar a un acuerdo respecto a una de las polémicas más antiguas y controversiales en la escena, sea en Colombia o en cualquier otro país. ¿Cuándo debe una banda pagar o vender boletas por sus presentaciones o cuando debe recibir remuneración?

Comencemos por aclarar lo principal ¿Su banda quiere o no hacer parte de algo llamado “la industria de la música”? Si la respuesta es afirmativa, entonces usted debe entender que esto es un negocio y como todo negocio lo que busca es la capitalización a partir de la administración de activos. Una banda es un activo en si conformado por muchos otros como lo son cada músico, su propiedad intelectual, su imagen y su poder de ganar dinero, es decir de generar ingresos. 

Para poder hacer parte de algo llamado “el negocio de la música” se debe pensar como empresario y no como artista. El artista posee innumerables cualidades que lo convierten en un creador y generalmente posee una sensibilidad increíble lo cual muchas veces les hace poner a un lado la economía, pero hay que saber que todas las personas alrededor de los músicos en la industria están en ella por una sola razón: ganar dinero, por eso se llama una INDUSTRIA, no es ni una beneficencia, ni un conglomerado artístico, un apostolado ni mucho menos un movimiento sublime de contemplación, lo que la gente quiere generar en una industria, cualquiera que sea es dinero, por eso muchas veces lo que menos importa es la música a la hora de hacer negocios (Lamentablemente).

No malinterpretemos este texto, siempre lo importante es la acción creadora, el producto musical, en este caso la propia música, siempre se puede vivir apartado de los medios, las productoras, el mainstream, etc. Un artista no necesita nada de eso para llevar a cabo su práctica, para componer o para tocar. Pero en países como los nuestros a diario vemos miles de músicos quejándose por que les toca pagar, vender boletos o porque sencillamente no se están lucrando de hacer lo que les gusta.

Lleguemos a algunos acuerdos ya que hay quejas por lado y lado. Las más generales que provienen de los músicos son las siguientes:

- Yo invierto mucho en mi música, en ensayos, instrumentos, etc. Por lo tanto, deben pagarme por tocar. (Bueno, en cada profesión hay que invertir en educación, equipos y un sinnúmero de cuestiones que no garantizan para nada el éxito económico, esto se llama riesgo)
- Yo no vendo boletas porque deben pagarme por tocar y hacer mi música y no quiero enriquecer a los empresarios a consta de las bandas. 
- Los empresarios se hacen ricos a consta de quienes armar eventos solo por pisar un escenario.
- Ustedes los empresarios solo son un mediador entre los venues porque los venues tienen de todo y ustedes solo colocan gente y ganan dinero.

Estas entre muchas otras quejas.

Por su lado, los dueños de bares y los agentes de la industria como promotores y organizadores de eventos (No vamos a contar acá a los managers y medios independientes) también tienen su lista de quejas:

- A las bandas no va a verlas nadie, no vale la pena gastar en producción.
- A las bandas hay que cobrarles o que vendan boletas porque de lo contrario hay perdida en el bar.
- Las bandas no llevan a nadie a escucharlos y los pocos que van no consumen sino una cerveza.
- El publico no paga el cover, llega, ve la banda y se baja a buscar trago en una tienda.
- Ya nadie va a buscar rock en vivo, los tiempos cambiaron.

Y así se ha formado una discusión entre bandas y agentes sobre quién debe cobrar y quien debe pagar, las dos partes tienen razón en sus afirmaciones. Por lo tanto, acá esta una posible solución para desenmarañar este dilema y todo tiene que ver única y exclusivamente con las bandas y el poder que tengan de generar dinero con sus activos en contraste con el costo que siguiere colocarlas en escena.

Recordemos que dijimos que esto es cuestión de industria y hay que saber que un bar, un venue, un teatro, un festival son negocios, creados y diseñados para ganar dinero, son parte de ese cluster que hace que el rock se mueva, es decir son parte de los espacios de difusión, consumo y circulación de las bandas, pero la verdad a ellos les interesa que cada inversión genere una ganancia, la música y el proceso artístico y creativo no les interesa tanto como a usted. Siendo así las cosas su banda puede entrar en una de las siguientes categorías y es acá en donde deben ser muy claros en cual están, para saber si deben cobrar o tal vez no. Ustedes deciden, recuerden que nadie obliga a nadie a hacer nada y mucho menos en el arte, si usted y su banda no quieren ser parte de este juego, siempre hay opciones como esperar a las convocatorias oficiales del estado para recoger algún dinero o tratar de vender discos y mercancía, tocar solo en lugares que paguen o que los inviten, nadie obliga a nadie en esta industria a hacer nada y por lo tanto también se le ve muy mal a los músicos andar destruyendo la reputación de todo aquel que haya “osado” cobrarles algo como si fuera una obligación. 

Existen tres posibles categorías:

1. Bandas tributo o bandas que tocan covers, música de otras personas y otras bandas que son fundadas netamente para recrear y evocar los grandes artistas y sus obras en vivo.
2. Bandas de música original emergentes que están en proceso de reconocimiento y de desarrollo, que no tienen un nicho creado y aun no son auto sostenibles.
3. Bandas de música original que ya tienen un nicho establecido y que pueden garantizar una asistencia masiva a cada concierto que hacen.

Es importante entonces saber en cual de estas categorías está su banda para poder saber en qué acuerdo pueden caber.

Una banda tributo o de covers, que puede ser una banda de planta de un bar generalmente cobra un sueldo, se cobra por noche o por el mes. Si la banda es de planta se cobra generalmente por el mes y si es por una noche se cobra por la presentación. El precio se arregla con el dueño del bar, venue o el productor del evento. Estas bandas pueden basar su modelo de negocio en los grupos de mariachis o los conjuntos vallenatos, algunos cobran por el tiempo en escena o sencillamente hacen un arreglo con el bar por una parte del consumo y del cover en la entrada. Este tipo de bandas casi nunca toca gratis porque son un producto que la gente consume y es efectivo, la música que se conoce llama público y el público es el que consume y este consumo permite el pago a los artistas. En muchas ocasiones los tributos y las bandas de covers aseguran una buena asistencia a los locales. Pero el músico también asume gatos contractuales que casi nunca le gusta pagar, por ejemplo, el pago por la utilización de obras de terceros a sus compositores, el músico debería pagar estos beneficios y muy pocos lo hacen.

Una banda de música original emergente debe ser muy consiente del momento en el que está. Si la banda no es capaz de asegurar una ganancia para el bar, venue o evento, el organizador va a pedir que su presentación se garantice monetariamente de acuerdo con diferentes modelos los cuales pueden ser: asegurar el mínimo de ganancia para el bar a través de la venta de boletas, a través de una clausula con un mínimo de convocatoria o sencillamente a través del pago del alquiler del escenario, equipos y luces. Si la banda no puede asegurar un mínimo de público requerido para solventar los gastos del organizador o lugar, generalmente la banda paga o toca gratis. Esto es un modelo mundial. Así mismo las inscripciones a concursos, a festivales, convenciones, charlas, talleres, todos son cobrados, no solo en Colombia sino en el mundo, al igual que la membresía premium de páginas como Reverbnation o de plataformas de venta en línea como Spotify y Deezer. Lo mismo cualquier artista debe pagar para ser parte de los Grammy, Billboard, etc. En resumen, si su banda está en proceso de desarrollo y no genera entonces le van a pedir que asegure un mínimo porque su banda no es una ganancia sino un gasto. El otro modelo es que la propia banda invierta y ponga en escena su concierto. Se pagan los gastos de producción y al final se verá el margen de ganancia.

Una banda consolidada no necesita de lo anterior. Estas bandas tienen un agente o manager que se encarga de negociar con los interesados en contratos. Son bandas que han tenido éxitos en la radio, que llenan los venues cada vez que tocan y que han ganado premios. Estas bandas generalmente son buscadas por los promotores y organizadores a través de los bookers quienes se encargan de negociar con los managers. Estas bandas tienen una tarifa que puede ser negociable y es independiente de si al concierto llega una sola alma o no, esto se hace a través de contratos de los cuales ustedes pueden encontrar modelos en Internet. Para explicarlo mejor, Aterciopelados cobra X dinero y no importa si llega o no llega gente. Esta afluencia de publico debe ser resultado del trabajo del organizador o productor del evento a través de la su inversión en publicidad o lo que sea neceario entendiendo que es una banda conocida y las personas quieren verla en vivo, es un riesgo que asume el productor del evento basado en la popularidad de la banda. Ellos pueden hacer esto, porque saben que donde toquen la gente posiblemente va a llegar y el negocio será bueno para todos, se asume un riesgo y deposita la confianza en el artista para ganar dinero con una presentación, este es el riesgo que no está dispuesto a hacer nadie con una banda como las de la categoría anterior. Sin embargo, esto es muy difícil de lograr hoy en día, una banda debe trabajar mucho para ser reconocida a niveles más que locales y por eso se han popularizado los festivales de rock en donde se contratan varios artistas y e invitan otros para asegurar un buen ingreso en la taquilla. 

Cada día son más las bandas que han entendido el modelo del negocio musical y logran generar ingresos con las nuevas tecnologías y con otros productos aparte e la música.
Ahora que ya estamos claros en los tres posibles escenarios en los que una banda de rock puede moverse, ustedes deben identificar a cuál pertenecen y seguir el juego del llamado “negocio de la música”. 

Aunque siempre existe otra opción… revelarse contra el sistema y hacer música por amor y por pasión que sería lo óptimo. Pero si usted decide hacer esto, entonces lo mejor es aceptar que la música es otro producto y no tratar de denigrar a quienes están construyendo una industria y quieren ganar dinero, sería necesario que el músico tuviera solventado “el dilema de la cuchara” y no necesitara de la música para comer, hay médicos y abogados ad honoren, así como hay médicos y abogados que cargan fuertes sumas de dinero por una consulta, si usted decide no participar en estas dinámicas es su decisión en el arte no hay nada escrito. Cada uno es libre de escoger, pero de ser coherente con su decisión. Recuerden siempre que, bajo una óptica empresarial, la música es un producto y mueve miles de millones de dólares en el planeta entero. 

La industria del rock necesita ser reactivada y es prioritario que las bandas emergentes comiencen a invertir tiempo y dinero en un producto de calidad que les permita posicionarse y ganar un publico para ser auto suficientes, mientras tanto, la banda es un niño al que hay que educar y alimentar, vestir y cuidar para que cuando crezca, devuelva todo lo que se le dio. 

Fundacion L.A.Rock 2016. Con la tecnología de Blogger.