Header Ads

Banner-Monster

ESCLAVOS DEL ROCK AND ROLL: ASÍ FUE LA ÚLTIMA JORNADA DE ROCK AL PARQUE 25 AÑOS


Se cierra la edición número 25 del Festival Rock al Parque con muchos puntos altos y otros no tanto, todo se resume a tres buenos días en donde el evento mostró una cara diferente en cuanto a logística y organización (salvo el final del tercer día por motivos que no se podían prever) y varias actuaciones excelentes y de calidad, destacando la participación de la escena local en donde quienes mejor trabajo hicieron son los grupos que casi nadie escucha y el pago de algunas deudas históricas que se tenía con la música de esta ciudad.

El trabajo de las bandas nacionales fue notorio, algunas muy por encima de algunos actos de fuera que dejan mucho que desear, Tappan es uno de los exponentes del rock bogotano que nos entrega música hecha con el alma y corazón y que logra transmitir en riff emocionantes, sus canciones son de las pocas que siguen la línea rockera en el país, rock clásico, rock puro, rock de guitarras, de voces, es un artista que cada día se hace más visible a los ojos de los incautos que no salen de los noticieros. Así mismo Southern Roots, banda que lleva una trayectoria sostenible en la escena, su voz es uno de sus ejes principales, los sonidos secos y llenos de medios de las guitarras los enmarcan en ese tipo de bandas con influencia de la escena sur de Los Estados Unidos, musicalmente muy entretenidos. 


Pornomotora es otra de las bandas que sigue reinventándose y su sonido ha cambiado, ahora es más extremo, más poderoso, ingresando de manera muy inteligente las tecnologías, los samplers, lo electrónico, sigue sonando crudo y definitivamente Cristian De La Espriella es un hombre que sabe dominar una tarima, el público lo respeta y lo quiere. Burana Polar, banda ganadora de El Monster del Rock Subterránica hace unos años, sencillamente está recogiendo los frutos de un trabajo que se hace bien, es una de esas bandas que rondan por el Under con una calidad increíble que merece llegar a muchos más oídos y por supuesto Morfónia, el artista del año en la Segunda Entrega de Premios Subterránica Latinoamérica demostró por qué fue elegido como ganador, sus músicos son de los que viven y respiran por lo que hacen, profesionales, con una ejecución impecable, una banda que lleva mucho tiempo tocando pero sigue aportando cada día más y más a su sonido, reinventándose, buscando, sin esperar que nadie opine sino entregando con hechos.

El cartel internacional tuvo aciertos y errores, El Tri es punto aparte, ya era hora, nuestro Mick Jagger, Nuestros Rolling Stones, ¿Quién es más mexicano que El Tri? Pero han logrado lo que nadie en Colombia ha hecho, sonar a su patria, ser su patria sin necesidad de disfrazar otra música de rock, eso es lo que han perseguido miles de músicos en Colombia fracasando en cada intento, Alex Lora es México, pero es también puro Rock and Roll, deuda histórica saldada con Rock al Parque. 


Juanes, hay que hablar de Juanes, la gente se divirtió, él estaba feliz, se dio un recorrido como quiso por todo su repertorio y sus épocas ¿Es rock? Claro que si, Juanes es Pop-Rock, un género que se ha perdido en los últimos años, Fito Paez es Pop-Rock, La Vela Puerca es Pop-Rock, sono mejor que todos, lo hizo mejor que todos, se dio su caldo de popularidad y quedó muy bien parado dentro de la escena. 

Aun existen artistas como Silverio que cuasan diferentes percepciones entre la gente, es más un performance que una banda, Pedro Aznar no tuvo la fuerza y la energía que debía tener, de por sí su música es melancólica y dentro de ese cartel no cabía, Babasónicos también perdió su fuerza, pareciera que estaban haciéndolo obligados, Cristina Rosenvigne, es preciosa, es sensual, es una ángel, causa taquicardia, pero musicalmente fue muy pasiva, la interacción con el público era poca, aunque la gente que es su admiradora trató de animarla, de gritar, ella se mantuvo en su mundo interno, y uno que otro acto que la verdad no se porque estaban en el festival que estaría mejor en un Estéreo Picnic o un Tomorrowland.


Puntos negros, La Zona de prensa fue un descaro, eso es un espacio alcahueta con las cosas que hay que cambiar, es muy miserable por parte de las personas que se sienten “Vip´s” o “Importantes” no aparecerse durante los tres días de festival para después aprovechar los contactos que tienen y llegar a las cinco o seis de la tarde el último día a llenar ese espacios que de por si es demasiado grande, que separa a los artistas de su público, con actitudes imbéciles, prepotentes, bellacos que llegan a dañar el trabajo de los 10 o 15 periodistas que si se aguantan todo el festival y que no pueden obtener fotos ni hacer su trabajo porque los nenes abarrotan la zona que los separa de los mortales, esto es una acto idiota que demuestra la idiosincrasia de este pueblo clasista y polarizado. Es una grosería por parte de todo el mundo. Los periodistas deben tener una zona de prensa decente, pequeña, porque la que había era demasiado grande, en donde se puedan tomar las fotos, recoger audios, hacer entrevistas, pero tanto las zonas de prensa como el área designada para los medios atrás del escenario plaza están mal planeados, fatales, las ruedas de prensa parecían reuniones en casas de amigos, nunca hubo acceso a los artistas no había tomas suficientes, mesas, agua, !nada! Como dicen en Colombia eso era “a lo maldita sea”, ese punto hay que cambiarlo.


El tiempo que se toman algunas bandas para montarse desfasó el festival y lo convirtió en una jornada de cuatro días y el transporte en la madrugada fue nulo, no había Transmilenio, STPI y los taxis estaban cobrando una millonada por trayecto.

El acto de cierre de Rock al Parque no funcionó para ese horario, precioso montaje pero muy ambicioso para armarlo en media hora ahí arriba, ese era un acto para realizarse más temprano, pero fue algo espectacular, sobre todo si tienen en cuenta el trabajo que toma hacer algo así, el trabajo que toma traer a cada artista, ensayar con la banda, hacer los arreglos de la orquesta, la única versión que pareciera quedó debiendo fue “Me Comprendes Méndez” de Control Machete, las demás, muy bien logradas, este acto debe ser grabado, repetido, editado y conservado porque de Rock al Parque aunque no lo crean hay poca memoria histórica, poco material, muchas cosas perdidas, bien se hubiera podido programar a una de las bandas del Plaza el día anterior para darle contundencia al cartel y haber dejado más tiempo para el montaje el día lunes.


Fue una buena edición, nos divertimos, cambiamos de opinión respecto a algunas situaciones y nos mantenemos en la razón con otras, Rock al Parque definitivamente es un espacio necesario que tiene un alcance increíble, es un punto de convergencia en nuestra sociedad y en el continente, con un poco de pequeños cambios podría llegar a ser uno de los festivales más importantes del planeta ¿Por qué no el mejor? Solo se necesita un poco de educación y guía en la parte artística que es la que falla a ratos, el la elección de bandas, en la interacción con la escena bogotana, mejor dicho, rock al parque necesita músicos en su organización, músicos que abran espacios de música, músicos que sepan de rock no que crean que saben, músicos que califiquen a los músicos, músicos que escojan músicos, porque de resto, se vio muy bien.

No se pierdan todo el material especial de esta edición en www.subterranica.com y en nuestras redes, las galerías, fotos, podcast, entrevistas exclusivas y mucho más.

Fundacion L.A.Rock 2016. Con la tecnología de Blogger.