Últimas Noticias
Loading...

La terrorífica historia de El Sayco de Nueva York

IndyRock, premio de periodismo en los 'Latin America Rock & Pop Music  Awards' | Ideal

Aquel día de finales de primavera en el 2018 era la culminación de un proyecto que me tomó dos años y todo lo que tenía para llevarlo a cabo, estaba parado en la mitad de Manhattan esperando a dar comienzo a la Primera Entrega de Premios Subterránica Latinoamérica en el afamado club SOB’s, lugar de gran historia y grandes conciertos en la gran manzana. Me había embarcado en esa aventura únicamente porque mucha gente me decía que era imposible de realizar, así que lo hice.

Para quienes no estén familiarizados con Sayco, es una empresa colombiana que bajo la máscara de “sociedad de gestión de derechos de autor” opera como una mafia, corrupta y deshonesta que ha desfalcado a toda la sociedad colombiana durante décadas, envuelta en miles de escándalos, sanciones, investigaciones, pero que en Colombia, el país más corrupto sobre la tierra tienen la potestad de operar y moverse como peces en el agua, para entender mejor sobre cómo opera esta mafia monopólica protegida por el estado solamente vaya a cualquier buscado de Internet y coloque “escándalos de Sayco” o “problemas para Sayco”, yo sé querido lector que usted no va a creer que esto pueda ser cierto, pero cuando se trata de Colombia cualquier cosa es posible.

En fin, estaba ya mirando al cielo en aquella ciudad que me maravilla, disfrutando de ese clima de mayo en la mitad de la calle porque ya estaba todo listo, el lugar estaba organizado, ya habíamos probado el sonido, los audiovisuales estaban montados, los patrocinadores habían dejado sus marcas, todo listo solamente faltaba abrir la taquilla y comenzar a recibir tanto público como invitados. Cuando de repente caminando de frente a mí, veo venir a una mujer de baja estatura, era latina, muy elegante, vestida en un traje de dos piezas, falda y chaqueta azul, con una bandera de los Estados Unidos clavada en la solapa, ella se acercó me miró y me dijo en español – ¿Eres Felipe? – un poco desconcertado le respondí afirmativamente y ella me dijo – ¡Mucho gusto, vengo porque me envía la alcaldía de Nueva York! –

Sentí un escalofrío que recorrió todo mi cuerpo, un terror infinito que me llenó hasta el último cabello que me quedaba en la cabeza, por mi mente comenzaron a desfilar uno a uno esos momentos de horror y de furia ocasionados por Sayco en Colombia, como por ejemplo lo que sucedió en 2007 cuando íbamos a realizar la primera entrega de Premios Colombia y habíamos alquilado el teatro Colsubsidio, Aterciopelados estaba probando sonido y llegó de igual manera un funcionario de esa mafia ladrona a decir que requerían casi cien millones de pesos por el evento en el que nadie iba a cobrar nada, así los conocí, ahí comenzó mi odio ante esos ladrones, me acordé del día en el que iba a tocar con mi banda en el Festival Car Audio en Bogotá y llegaron a pedir mi repertorio porque “iban a cobrar por mi música” y yo no soy parte de esa mafia que solo tiene nueve mil asociados pero que cobra por toda la música del planeta. Me acordé de las decenas de peleas, golpes, demandas, estafas, acuerdos incumplidos, burlas, robos, abusos de los que yo y casi todos los productores de eventos hemos sido víctimas en Colombia, me acordé de cuando el director de la Dirección Nacional de Derechos de Autor me dijo junto a sus abogados que “Sayco era un mal necesario” y de toda la mierda que uno como músico y gestor cultural se tiene que tragar uno en un estado fallido y colapsado como Colombia y sentí que mi proyecto de dos años se vino al piso. Me imaginé diciéndole a todos los que habían viajado desde los diferentes países que ya no habría nada, me imagine negociando con los patrocinadores como iba a devolver el dinero que habían donado, pero sobretodo me imagine el regocijo de los colombianos al ver que había fracasado, aaaaah, porque el colombiano ama que otro colombiano fracase, al igual que en la película de Tarantino cuando el esclavo viene y le pregunta al amo ¿por qué ese negro tiene un caballo? Y el amo le pregunta si él también quiere un caballo y la respuesta del esclavo es “¿Para qué quiero yo un caballo? ¡Yo lo que quiero es que ese negro no lo tenga!!!” Así es Colombia y su gente, la mayoría no sirve sino para desear el mal a los demás por su propia incapacidad de no ser otra cosa que una oveja mansa sometida a una dictadura del terror.


Entonces con mi miedo, absorto en mis emociones le pregunté a la señora en qué podía ayudarla, habiendo vaticinado ya el fatal desenlace a lo que ella contestó: Hemos hecho un seguimiento de lo que estás haciendo y vengo de parte de la alcaldía a felicitarte y a ponerme a tus ordenes, te hemos apoyado en todas nuestras páginas y redes ¿necesitas cerrar la calle? ¿Necesitas ayuda de algún tipo? Personas como tu marcan la diferencia para Nueva York y para tu comunidad.

Yo quedé paralizado, lo único que pude hacer fue decirle que me permitiera un momento y entré rápidamente al lugar a soltar un par de lágrimas, mi amigo que estaría en la taquilla me preguntó qué pasaba, yo me reí, secándome las lágrimas salí hasta donde estaba la funcionaria y le agradecí con el corazón, ella me dio su tarjeta y yo en un impulso le pregunté que, si quería quedarse al evento, a lo que agradecida me dijo que sí y que contara con ellos para cualquier cosa que quisiera.

El evento fue un éxito, una noche maravillosa, no faltaron los problemas, el rock aun no es auto-sostenible ni siquiera en Nueva York, pero logramos lo que queríamos que era realizar el evento y yo, demostrarme a mí mismo que el único sueño que no se cumple es el que no se quiere, para volverlo realidad se necesita mucho drama, pero al final no tiene precio.

Esa es mi historia de terror con mi Sayco imaginario de New York, una ciudad que me dio en dos años, más de lo que mi propio país me ha podido dar en los 45 que tengo de vida, a la que no he podido regresar por la pandemia pero que pronto me tendrá de nuevo en sus calles, tocando, sudando o con frio extremo, pero con la seguridad de que mi agradecimiento siempre estará intacto. 

Felipe Szarruk, músico, comunicador social, Magister en Estudios Artísticos de la Facultad de artes ASAB.

 

Compartir en Google Plus

Acerca de Subterránica

Subterránica es un colectivo de medios independientes que gestiona espacios de creación, difusión, circulación y reconocimiento para las artes. Activos desde 2002 somos considerados uno de los medios más importantes del continente para el periodismo cultural y las prácticas artísticas.