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¡Músicos… a vender empanadas!

 
Cuando me refiero a “músicos” ya saben de quienes hablo, de aquellos que han estudiado la práctica artística, que conocen los caminos de la música y se dedican a componer, a interpretar, a ensamblar en su mayoría sus propias composiciones. Con “músicos” no me refiero a los “entretenedores” que salen en la sección de “cultura” de Caracol y RCN, los “nuevos millonarios” de auto tune, avión privado y colores arco iris, a esos no. 
 
Yo sé que, para el negociante, para el mercader, yo debo ser un “resentido”, una “pataleta”, porque el mercader lo único que hace en esta vida es vender, si se le acaba la música pues vende empanadas, si se le acaba la empanada pues vende droga, lo que sea, a los mercaderes les interesa el dinero no las artes y el mercader considera arte un bollo de mierda si este se vende. Entonces no espero que esos mercaderes traten de entender un escrito como este, pueden seguir moviendo la bichota y felices los cuatro comprando likes en Spotify, este mensaje va para los que están sufriendo, comiendo mierda en sus casas, inventándose eventos en línea a ver si alguien les regala para un almuerzo, tocando en las calles en frente de los edificios, empeñando sus guitarras en la Caracas esperando a que abran los bares que los emperadores cerraron, a esos que no roban en el estado y nunca les llegó una ayuda del fracasado gobierno que tenemos, para ellos es esto.

Leí una frase en Facebook (El nuevo gran hermano) en donde decía que los músicos se vivían quejando, pero no veían a nadie agremiándose. Hay dos errores garrafales en esa frase, primero, otra vez el músico mendigo arrodillado, el ternero, el que quiere chuparle la teta al estado ¿Por qué en estos países tropicales, tercermundistas y avergonzados el músico cree que solo puede ganar dinero de “El Estado”? Es patético ver como todo el mundo depende del gobierno para meterse un pan en la boca, Colombia es uno de los pocos lugares en donde el gobierno logró doblegar a sus ovejas perfectas, disfrazándose de mecenas y de pastor, por favor paren ya, devuélvanle la belleza la música, devuélvanle la alcurnia, lo sublime, el honor, pero sobretodo la dignidad que los músicos perdieron por dos centavos, no actúen más como putas de las artes, se ve mal, se siente, se huele, ellos lo saben.

Y lo segundo, claro que sí, nos agremiamos, ya varias veces, es que el problema del pendejito que apenas está comenzando es que siempre cree que todo lo que se le ocurre es la primera vez que sucede en el universo y se convierte en Jesucristo hecho música para salvarla. No nene, acá en este platanal ya se intentó de todo, se intentó agremiar a los músicos, se intentaron las demandas en contra de los corruptos, se intentó pelear en los medios, redes, de frente, se intentó todo, absolutamente todo y todo fracasó ¿Por qué? ¡POR CULPA DE LOS MALDITOS MÚSICOS! Que en su mayoría son personas muertas de hambre, llenas de necesidades, que son capaces de vender a su mamá por dinero o peor aún, son capaces de convertirse del Black Metal al Reguetón para “tener un carrito” pagado en cuotas.

El menor problema de la música en Colombia es la música. El problema de la música en Colombia es primero que todo que el colombiano promedio no gasta dinero en música ¿Entonces de que va a vivir un músico acá, que va a vender? ¡Nada! Entonces toca chuparle la teta al gobierno y ahí es donde perdemos todo. El problema es que ninguno estudia y todos juran ser el epítome del conocimiento y ahí es cuando perdemos toda lucha porque los argumentos de los músicos siempre son opiniones que se defienden a gritos, insultos, vetos y silencio. ¿Han escuchado ustedes alguna vez a un productor musical colombiano hablando bien de otro productor musical? ¡jamás! El problema de la música en Colombia es que los músicos somos nuestros propios enemigos y es por eso que los que no son los músicos, pero si sus rémoras los que se sientan cagados de la risa a ver como peleamos mientras ellos se guardan los millones del erario público, de la publicidad o de cualquier fuente de ingresos. Esa es la única ganancia de la música en Colombia, la envidia, el veto, el silencio, la pobreza.

Yo les recomiendo pasar al Reguetón, no se esfuerzan tanto y pueden ganar buen billete ¿por qué eso es lo que quieren no? ¡billete! ¡Acéptenlo! Al final el problema es ese, no la música, el problema es la plata, el dinero, porque como acá no se gana siendo músico entonces toca darle a los covers, rebuscársela en el “oscuro mundo de la chisga chirrete”. Es que ya se nota mucho la urgencia, la pobreza, se nota tanto que acá ya no hay música sino mendigos y eso no está mal, hay que sobrevivir, pero por favor sin la bandera de las artes, eso no es arte, es supervivencia.

Entonces todo lo que usted crea que no hacemos los músicos ya lo hicimos, no venga a dar discursos salvadores, la filosofía es hermosa, pero sin práctica es solo una opinión y la opinión no existe más que en su cabeza. Hasta el día en que no se acabe la corrupción en Colombia y las artes dejen de ser “la economía naranja” en donde los ladrones reinan y los ignorantes hablan, hasta ese día no habrá estabilidad económica en la música y ese día, conociendo esta finca… jamás llegará. Así que toquen por el goce y no por hambre, es lo mejor, si lo importante es la plata ¡A vender empanadas que es lo que más se vende! ¿La música? Eso ya es una fábula del pasado, ya la quebraron más de lo que siempre estuvo.

@felipeszarruk

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