!Se les cumplió el sueño! Idartes celebra 10 años de corrupción con su “Sancocho al Parque”.

Es muy triste ver como este país gira la mirada hacia otra parte cuando se da cuenta de la deshonestidad. Es impresionante el nivel de tolerancia de los colombianos ante los robos, abusos, delitos y demás actos que tienen a este país sumido en un hoyo, convertido en una letrina en donde ya es difícil hasta respirar. Colombia tiene muy pocas cosas buenas y la mayoría se resume a lo que no hicimos nosotros, ya que el colombiano se dedica a exaltar los mares, la comida, la naturaleza porque no hay nada más, como seres humanos dejamos mucho que desear. Y no generalicemos, por dos o tres colombianos buenos no vamos a decir que acá la gente es honesta.

Un mes después de que la contraloría volviera al igual que en 2018 a descubrir un sin fín de hallazgos administrativos y disciplinarios en donde quedaba en evidencia cómo se reparten los dineros a punta de contratos amañados y faltando a la transparencia en los procesos de selección y contratación, un mes después de que la gerente de Música negara a sus funcionarios que todos sabemos han trabajado allá por años, de que se negara a dar una entrevista para explicar por qué se roban todo el dinero y se lo adjudican a sus amigos y que no fuera capaz de dar la cara para dar respuesta a una larga lista de preguntas que aún no la tienen, un mes después de que los paupérrimos seres que trabajan en ese hoyo de corrupción atacarán públicamente al Museo del Rock nacional y a los gestores culturales independientes, ahora salen con una estupidez del tamaño de la estación espacial. Para “celebrar” los 10 años de corrupción se inventaron un salpicón musical al que denominaron “Festivales al parque” y así fácil se embolsillaron los presupuestos de todos los festivales del año en uno solo. Hermoso, para aplaudir de pie. Sucede que los ciudadanos “comunes” no entienden el por qué esto es un problema, sucede que los “metalrockeros” de esta ciudad que van a poguear cumbia gratis cada año, no entienden que estas son “políticas culturales públicas” PAGADAS CON DINERO DEL PÚBLICO y que en el caso de Rock al Parque es patrimonio cultural. Pero no, lo que importa a estos peleles es ir a fumarse una bareto mientras se dan en la jeta con Los Gaiteros de San Jacinto gritando “guepa”, el público tiene la mísma culpa que los corruptos por apoyar estas iniciativas.

En un principio no tenían ni idea que hacer, a las bandas que habían “ganado” la convocatoria, las estaba colocando a sonar en parques al azar, en realidad los tuvieron de lado a lado, si no nos creen a nosotros, pregunten a las bandas, digan que les envíen copias de los mensajes y los correos que los deshonestos les enviaban, Idartes tiene la misma experticia en gestión cultural que Hitler tenía en amor por los judíos.  Son una camada, una pandilla de inútiles, la mayoría sin estudios coherentes y se autoproclaman dioses de las artes.

Los retamos a que lleven una guitarra a sus oficinas y díganle a los de música que toquen un Do mayor a ver si pueden.

Pero eso acá no importa, este hoyo llamado Colombia es el paraíso de los sicarios, de los ladrones, allá irán todos al parque a ver gratis a las bandas, a seguir aplaudiendo la corrupción, porque Colombia es un país de corruptos y es una verdad irrefutable. Así que allá irán con su tapabocas como si la pandemia ya no existiera, a bailar sus lamentos como cada año, la fiesta patética que nos brindan, pan y circo.

Al menos este año no le llamaron “Rock al Parque”, hubiera sido hermoso, volver a escuchar bambucos, carrangas, hip hop y llenarse el pecho de ignorancia inflamada, de “nuevas músicas colombianas”, de petulancia pagada por el distrito gritando a diestra y siniestra que eso es ROCK y que los que sabemos que no lo es somos un grupo de pataletudos frustrados porque no hemos tocado en esa farsa.

Este escrito destila odio, sencillamente porque IDARTES no merece más, son la vergüenza de la cultura, hay que odiarlos, son un nido de ratas, que andan por el mundo pavoneándose en cuando encuentro cultural hay, proclamándose dioses de la cultura cuando no son más que rateritos de poca monta, que delicia, imagínense uno por todos los países, sin saber leer un pentagrama, sin saber diferenciar un pasillo de un punk y hablando en estrados internacionales un poco de basura ideológica basada en el ego y todo pagado por el país, que rico, eso es un trabajo de ensueño, mientras que las casi cuatro mil bandas de rock del país están comiendo mierda después de que el virus vampiro cerró todos los escenarios y solo quedaron abiertos precisamente los de IDARTES en donde hacían conciertos para los amiguis.

Como siempre, extiendo una invitación que nunca aceptarán para que desbaraten mis argumentos en un debate público en algún medio de comunicación. O esperemos los insultos de Chucky o de Ospina, o de cualquier mendigo que come del estado y se jura curador o gestor y piensa que estudiar es de idiotas, porque es la única forma que tienen para defenderse. Con sus falacias, su incapacidad y su ignorancia pero para sentarse a usar el cerebro y darle la cara al país de sus robos, nepotismo y corrupción si tiemblan.

Lo lamentamos por las bandas que pasaron, como siempre las nuevas, las que más exposición necesitan como Rattus Rattus han sido colocadas al principio en donde los verán tres personas. Es tan repetitivo y predecible que da tristeza. Es hora de que esta farsa llamada Idartes desaparezca, pero no, vamos a celebrar los 10 años de robos y corrupción. Feliz Aniversario, que sean muchos más!!! Peleles.

@Subterránica

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